Oportunidad
El 1 de diciembre tomó posesión Vicente Fox.
El país entra en una etapa de oportunidades
porque el nuevo gobierno surge de un deseo
de los votantes por cambiar. Los mexicanos
tenemos frente a nosotros tiempos que valen
oro. Sobre ellos vale mencionar algunas
consideraciones.
Según muchas encuestas y sondeos, a la
población le interesa que mejore el país en
forma más pareja. Buena parte de los
problemas actuales es la desigualdad
nacional que trae como consecuencia
demasiados problemas: economía poco
dinámica, inseguridad, injusticia social,
insalubridad y pobre desarrollo de más de 40
millones de mexicanos. Pensar que esos
problemas se pueden arreglar mágicamente
de un día para otro es demagógico, pero
creer que se van a resolver con el simple
paso del tiempo, es tener muy poca
imaginación.
Al país hay que cambiarlo con mayor rapidez.
Sin duda una de las claves es el crecimiento
económico, pero otra más es obtener una
nueva mentalidad que nos dé entusiasmo
para cambiar. La mentalidad es tener la
energía personal y colectiva necesarias que
nos impulsen a encontrar fórmulas distintas
para mejorar. Es no esperar a que las cosas
sucedan, sino provocar que vivamos en un
país del que estemos orgullosos. Los
expertos dicen que para cambiar lo primero
que hay que hacer es aceptar la condición
actual. La información verdadera a veces
duele y hasta causa verguenzas, pero si no
se reconoce no hay piso desde donde saltar.
En esta oportunidad de oro los medios de
comunicación juegan un papel central porque
se pueden convertir en verdaderos foros de
información que digan qué pasa, lo que se
propone, lo que se hace y cuáles son los
resultados. Es momento de dar la mayor
cantidad de información posible a la
población para que todos estemos
conscientes de nuestros problemas. Pero si
sólo se dicen los problemas el ánimo se va
para abajo. En tiempos de cambio es
indispensable informar sobre los resultados
para saber si el ferrocarril avanza o está
detenido a mitad de la cuesta. Noticiarios de
televisión, de radio y prensa escrita tienen en
los resultados la brújula que nos indicará por
dónde vamos bien. Hay que aprovechar al
máximo la apertura para reconocer y aplaudir
resultados, y también para alertar cuando
otros resultados no modifiquen realidades
que afectan a la población. La apertura debe
servir para crear un mejor país.