| La Catedral Metropolitana tiene una gran noticia, debe convertirse en su Gran Campaña Publicitaria en 2023: Las campanas de la Catedral Metropolitana vuelven a repicar en la Vigilia Pascual La Catedral Metropolitana de México. Hicieron sonar nuevamente sus 30 campanas este sábado 8 de abril, Sábado Santo, durante la Vigilia de Pascua, celebración litúrgica que conmemora la Resurrección de Jesús. Tras cinco años de silencio que han llevado las dos etapas de restauración, las campanas de Catedral vueleven a la vida. La Catedral Metropolitana de la Ciudad de México tiene 400 años de existencia, ha resistido sismos, incendios y hundimientos. Uno de los fenómenos naturales más recientes fue el sismo que sacudió la Ciudad de México en septiembre del 2017, provocó severos daños en la Catedral. Fue obligada una restauración especial. La primera etapa de restauración ocurrió entre 2019 y 2020 como parte del Programa de Preservación del Patrimonio Cultural y del Sagrario Metropolitano. En esta etapa se erradicó la fauna nociva, sellado y calafateo de grietas; se modernizó el sistema eléctrico y de pararrayos y se nivelaron algunos pilotes, dispositivos que sostienen a la Catedral y que evitan su hundimiento. La segunda etapa de restauración ocurrió durante los últimos meses de 2022 y se arreglaron las estructuras de las dos torres campanales. En especial en la torre oriente se colocó la cruz que había caído durante el sismo de 2017. Se arregló la grieta histórica en mampostería, muros y bóvedas. A la cúpula central se le quitó el recubrimiento interno y externo, se cambió toda la talavera. En la primera restauración se utilizaron 20 millones de pesos del fideicomiso, entre otras acciones, del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes; y durante la segunda etapa se usaron 56 millones de pesos del extinto Fondo de Desastres Naturales (Fonden). El canónigo Ricardo Valenzuela, rector de la Catedral Metropolitana, explicó que “si bien es una alegría tener estos arreglos importantes, todavía falta mucho por hacer por la Catedral. Fue abandonada entre 30 y 100 años, a decir de los expertos. Como sociedad podemos seguir trabajando para restaurar este emblemático inmueble, conocido como la joya de la corona, el edificio más emblemático de la Ciudad de México y, para decir de algunos, la Catedral más bella del continente.” La restauración de las torres campanario consistió en la inyección de 20,000 litros de lechada en cada una para fortalecerlas, se realizaron inyecciones a presión en un total de 8,000 puntos. En cuanto a las campanas, se revisaron y recibieron mantenimiento una por una, se les cambió el cuero del badajo y se limpiaron, algunas requirieron cambio de cuerdas. Las campanas de tipo esquila, que giran 360°, fueron las que más mantenimiento necesitaron, se lijaron y se hidrataron los contrapesos y se apretaron tornillos. Cada una de las 35 campanas que hoy tiene la Catedral, cuatro de ellas todavía en proceso de reparación, cuenta con un nombre e historia, y se tocan de manera manual. La más antigua es conocida como “La Doña”, cuenta la leyenda que fue fundida de un cañón que Hernán Cortés había cedido para ello. La más joven es la campana San Juan Diego, que fue bendecida por el Papa Juan Pablo II en su última visita a México. La campana más grande se llama Santa María de Guadalupe de 1791, pesa 13 toneladas y tiene un diámetro de cuatro metros, su badajo o bola de metal pesa 260 kilos. La campana castigada que durante más de 50 años no emitió ningún sonido, luego de haberse visto involucrada en un accidente que le costó la vida a un joven campanero en 1945. Los campaneros son voluntarios. Después de Semana Santa, las campanas volverán a repicar de manera regular. Por la mañana, a las 8:24 am para el Laudes, al medio día se escuchará el Ángelus o Regina Coeli, si es temporada de Pascua, y a las 3:00 pm la hora “nona” que recuerda el momento de la muerte de Cristo. |